Hay discos que nacen de una estrategia y otros que aparecen casi por accidente, impulsados por la química, la amistad y el momento adecuado. El debut de The Sideshows pertenece claramente a la segunda categoría. El nuevo proyecto formado por Rich Ragany , Sami Yaffa y Simon Maxwell ha publicado su primer álbum: una colección de diez canciones construidas desde el corazón del rock’n’roll más honesto, melódico y visceral. Lejos de sonar como una “superbanda” ensamblada en laboratorio, The Sideshows transmiten precisamente lo contrario: la sensación de tres músicos disfrutando del proceso creativo sin filtros, sin cálculos y con una conexión casi inmediata. El resultado es un álbum lleno de grandes estribillos, guitarras luminosas, energía punk, sensibilidad power pop y letras marcadas por la pérdida, la supervivencia, el amor, la amistad y la necesidad casi vital de seguir creando. La historia comenzó realmente hace más de dos décadas, cuando Sami Yaffa, legendario bajista de Hanoi Rocks y colaborador habitual de artistas como Jesse Malin o Michael Monroe, conoció a Rich Ragany en el circuito musical del Lower East Side neoyorquino. Con los años, la admiración mutua fue creciendo mientras Ragany consolidaba su reputación como compositor al frente de proyectos como The Digressions, The Loyalties o Role Models. Todo terminó de encajar cuando Ragany apareció en un concierto de Michael Monroe en Birmingham con nuevas canciones bajo el brazo. Yaffa, que acababa de construir un pequeño estudio en Mallorca, lanzó una propuesta simple: bajar a España y grabar un par de temas para probar cómo sonaba el estudio. Aquellas primeras sesiones dieron vida a “Brand New” y “The Start”, y dejaron claro que allí había algo especial. “Ventanas abiertas, vistas al campo mallorquín, gallos de fondo y campanas de ovejas…”, recuerda Yaffa sobre unas sesiones radicalmente distintas a los habituales estudios cerrados del circuito británico. La experiencia fue tan natural y creativa que pocos meses después el trío volvió a reunirse para completar el álbum. Grabado en los Red Mud Studios de Mallorca y producido por Sami Yaffa y Rich Ragany, el disco captura una energía orgánica y profundamente humana. Las canciones se mueven entre el rock callejero de alto voltaje, la melancolía elegante y el músculo melódico de la mejor tradición rock británica y americana. Hay ecos de The Hellacopters, The Wildhearts, Joan Jett o Social Distortion, pero también una personalidad propia basada en la honestidad emocional y la experiencia acumulada. |