Entrevistas
28-07-2026
The Oompa Loompas, saqueando la fábrica de chocolate
Hay bandas que piden permiso para entrar y otras que tiran la puerta abajo. Olvídense de la fábrica de chocolates y de las canciones infantiles, The Oompa Loompas, una banda madrileño-toledana que llega desde las entrañas del garage y el rock and roll más directo para presentarnos su primer disco de estudio, Augustus Gloop, un trabajo cargado de distorsión, energía cruda y letras que no dejan a nadie indiferente.
The Oompa Loompas nace de las entrañas de Las Aspiradoras. ¿Podría verse como una escisión de esta banda, un proyecto paralelo o una formación a parte?
Un proyecto paralelo, Julia tenía muchas canciones que no se atrevía a sacar a la luz y Chicho la animó a hacerlo.
El grupo nace en plena pandemia como dúo de órgano y batería antes de reclutar bajo y guitarra. ¿Cómo fue evolucionando el proyecto hasta finalizar en la edición del debut?
Durante el confinamiento ensayábamos en casa con batería electrónica y teclado; cuando empezamos a tocar nos dimos cuenta de que faltaba sonido y añadimos un sintetizador para los bajos y un pedalier conectado a un sintetizador y a una caja de sonidos. Al empezar a darle forma a las canciones fuimos conscientes de que necesitábamos una guitarra y llamamos a Marcos; mientras preparábamos la grabación no dudamos en que también necesitábamos un bajo y entró Dani logrando así el sonido que queríamos, tanto para grabación como para directos.
El disco se cocinó a fuego lento en La Cueva Aspiradora y fue masterizado por Jorge Explosión en los Estudios Circo Perrotti. ¿Qué ingrediente mágico aportó Jorge al sonido final de Augustus Gloop?
Después de muchas horas de grabación y mezcla necesitábamos un oído externo para ratificar que el trabajo estaba bien hecho y quién mejor que Jorge, amigo, referencia patria del garage y colaborador habitual en los discos de las Aspiradoras, para poner la guinda y preparar el artefacto para los medios.
Vuestra música suena a una batidora viscosa donde conviven el garage, punk, Farfisas y Philicorda. ¿Cómo lográis el equilibrio para sonar clásicos, frescos y primitivos a la vez?
Tenemos mucho bagaje e influencias musicales, todo ello se mezcla en la coctelera mental y salen las canciones.
Aunque vuestro sonido y actitud es puro rock and roll, la estética, la portada de Roberto Argüelles y el nombre del disco (Augustus Gloop) juegan directamente con el universo de la fábrica de chocolate de Roald Dahl. ¿Os sentís identificados con ser "criaturas subterráneas" que trabajan en las sombras?
Así es, somos muy subterráneos/underground y también de oscuridad y sombras. El nombre salió por otro motivo pero nos ha ido dando mucho juego…¡incluso para el nombre del disco!
Llamativo es que Chicho se encarga de la batería en la banda a diferencia de su papel instrumental en anteriores grupos.
El objetivo inicial de The Oompa Loompas fue salir de la zona de confort (Chicho tocando la batería y Julia cantando). Para él fue todo un reto ponerse las pilas con la batería.
¿Cuál es el secreto de la banda para mantener los Farfisas y el equipo vintage con vida sin que revienten en mitad de un bolo sudoroso o en la carga y descarga de la furgo?
¡Ay, accidentes hemos tenido varios en nuestra historia!. De ellos podemos extraer estos mandamientos:
Sólo la banda cargará los instrumentos.
Evitarás las fundas blandas y, cuando no sea posible, vigilarás que vayan en la parte de arriba.
Nunca pondrás el Farfisa en un sitio desde el que pueda caer al abrir el maletero y/o golpear la luna trasera (esto último nos lo enseñó un grupo amigo).
No dejarás cervezas encima de los instrumentos.
No permitirás que nadie apague un amplificador sin tu supervisión.
No utilizarás el tacón para aporrear las teclas.
Autor: Rafa García-Moreno





