Entrevistas
22-06-2026
Tesouro, reivindicación de la vida provinciana
Hemos tenido que esperar tres años para escuchar el nuevo disco de Teosuro, titulado "No centro do mundo", del cual podemos decir con mayúsculas que es un trabajo de una calidad máxima, lleno de sonidos con el pop de partida hasta rasgos de folk solemnes y dos caras bien definidas donde la energía y melodía se funde de una manera sencilla y al mismo tiempo arrolladora. Un acierto y van muchos del sello Hanky Panky Records que ponen a a la banda gallega y su nuevo trabajo en primera fila del pop underground estatal.
Carlos, han pasado tres años desde "Aquí conmigo" vuestro primer disco como Tesouro. ¿Cual ha sido el planteamiento sónico del grupo durante este tiempo?
Durante estos años hemos tocado bastante y el grupo ha crecido mucho. De hecho, se ha convertido en un grupo, porque el primer disco fue grabado un poco a salto de mata sin que la formación existiera realmente. Nos hemos ido conociendo y acoplando, y tres años después hay mucha más energía en directo y más texturas sonoras en el disco.
A través del paso del tiempo y con una trayectoria musical de mucho recorrido musical en tus espaldas, ¿cómo ha sido la evolución compositiva tuya en todo este tiempo?
No pienso demasiado en eso. Mi forma de trabajar apenas ha cambiado, sigue siendo muy rudimentaria musicalmente y muy lenta en la escritura. Creo que en la época de Cosecha Roja las canciones eran más amargas y pesimistas, algo que empezó a cambiar en Burgas Beat. Sin embargo, algunos temas siguen ahí: mi ciudad, los fantasmas que nos acompañan (cada vez hay más), el paso del tiempo…
Dónde está la clave para saber pasar de la energía en melodía y la melodía en energía.
Cuando empezó Tesouro solo tenía claro que la energía era irrenunciable, sobre todo en directo. La melodía es muy bienvenida, cómo no, pero no siempre imprescindible. En este disco hay canciones muy melódicas y otras en que las líneas de la melodía son muy básicas, casi como si estuviera hablando por encima de los acordes, y creo que el resultado final agradece ese equilibrio. Aunque a veces se comente de nosotros, no somos realmente un grupo de power pop. Tenemos algo de eso, pero también de otras cosas.
¿Cómo ha sido el planteamiento compsitivo tanto en la música como en las letras de "No centro do mundo"?
Intentamos dar a cada canción lo que creemos que pide y, sin perder el tono guitarrero, incorporar diferentes sonidos de teclado que den el color que la canción demanda. Hay mucha más riqueza de arreglos que en Aquí conmigo, más sonidos que nunca habíamos utilizado.
En este disco enfocas una idea intimista de lo que son tus raíces, el paso del tiempo y de todo lo que te rodea. ¿Es así?
Desde el título se intuye que hay una reivindicación de la vida provinciana, alejada de los centros culturales pero al mismo tiempo rica en experiencias. Es nuestra vida, y estamos muy contentos con ella. Quizá sea la madurez que llega con los años.
¿De qué manera se elaboraron las sesiones de grabación del disco?
Grabamos en cuatro días, dos fines de semana. Le habíamos mandado maquetas a Manu G. Sanz para adelantar tiempo y también habíamos hablado con él de lo que teníamos en mente. Las sesiones fueron muy cómodas y rápidas, llevábamos todo bastante preparado, pero aún así bastantes arreglos surgieron en el momento de grabar. Hubo un ambiente estupendo, Manu entendió perfectamente lo que queríamos y trabajó muy bien la mezcla final.
Desde mi punto de vista es un disco con una cara A mas energética y la B con una melodía inmensa.
Intentamos combinar nuestras distintas caras, el intimismo y la energía, lo acústico y lo eléctrico, lo directo y lo más arreglado. Siempre es complicado acertar con el orden de las canciones, pero creo que Dani consiguió un buen equilibrio.
En "No centro do mundo" entorchar la bandera del pop con mayúscula en todas sus fases con variaciones que van desde ese pop intimista combinandolo con pop energético, power-pop en algunas secuencias y algún derivado de folk, todo ello sumergido en un propio sonido e idiosincrasia del grupo.
Tenemos cosas de todo eso que dices, el pop de guitarras en nuestro terreno, y ahí caben Matthew Sweet y Yo La Tengo, Luna y Elvis Costello, Neil Young y Feelies, Wilco y Plimsouls. Lo ideal es que todo eso, y mucho más, acabe deformándose lo suficiente como para conseguir una personalidad propia. Para bien o para mal, creo que la tenemos.
Diez temas que dejan unas sensaciones llenas de emoción y sensibilidad, ¿qué significado tiene cada tema en este nuevo trabajo?
“Amo la ciudad”: tranquila vida urbanita; “Revisando os danos”: resiliencia; “Tus llamadas”: conversaciones con fantasmas; “Sós”: solos en la playa; “Íntima decoración”: autoconocimiento; “La sombra de lo que fuimos”: amistad indestructible; “Merlo”: naturaleza y afirmación personal; “Aprendiendo el oficio”: manual de instrucciones de vida; “Caminar”: un proyecto vital; “Silencio de Ourense”: Ourense.
En el disco adaptas un texto de Lois Pereiro y un poema de Karmelo Iribarren. ¿Cómo decidiste meter estas dos adaptaciones al disco?
Tengo que decir, antes de nada, que no soy un gran lector de poesía, pico aquí y allá según mi instinto. La de Lois Pereiro llevaba mucho tiempo tratando de musicarla, y por fin di con la manera. Es un escritor gallego ya fallecido que escribió uno de mis libros de poesía favoritos, Poesía última de amor e enfermidade. Eso sí, Iribarren me gusta mucho y al leer el poema vi inmediatamente que tenía que intentar ponerle música. No fue fácil, cambié algunas palabras, desdeñé otras y añadí algo de mi cuenta inspirado por sus versos. Por cierto, esa canción cambió totalmente con la intro de piano de Anxo, y para mucho mejor.
Carlos, la primera reflexión que tienes que hacer del disco desde mi punto de vista es quedarte con la satisfacción de todo un concepto de calidad a todos los niveles.
Gracias. Es cierto que quedamos muy satisfechos de No centro do mundo. También que un día más de grabación lo hubiera redondeado. Tal como vivimos nuestra relación con la música, hacerla por el simple placer de hacerla, es lo mínimo que nos pedimos, dejar algo de lo que sentirnos si no orgullosos, al menos satisfechos.
De aquí hasta final de año, ¿qué proyecto musicales teneis en mente Tesouro?
Somos un grupo de kilómetro 0. Nos resulta muy complicado tocar lejos de Ourense. Estos últimos meses hemos tocado mucho en la ciudad, con conciertos muy satisfactorios tanto de público como musicalmente. No hacemos planes a largo plazo, pero es casi seguro que antes de que acabe 2026 nos acercaremos a Madrid.
Para finalizar, ¿para cuando tendremos un nuevo libro de Carlos Rego? ¿Nos podrías decir algo de la temática que contendrá este nuevo trabajo literario?
Acabo de entregar un libro sobre The Modern Lovers, la formación original del grupo de Jonathan Richman. Lo editará Sílex y es diferente a lo que he publicado hasta ahora, más corto, más narrativo, menos centrado en los datos y más en la forma de contar la muy peculiar historia del grupo. Saldrá en otoño y la verdad es que me hace mucha ilusión. Jonathan Richman es uno de mis héroes musicales.
Fotografía: Aitor Uve
Autor: The Profe





