Conciertos
08-03-2010
Quique González. Totem, Villava
Llegaba Quique González a un escenario que ya le es bien conocido y en el que se siente como en casa y con un público que, si bien no llenaba la sala, estaba ganado de antemano. Un sobrio escenario dominado por un neón que anuncia que estamos ante la presentación de su último y flamante disco grabado en Nashville "Daiquiri Blues". Esta es una gira especial para Quique ya que, tras algunas desavenencias con su anterior discográfica en cuanto a los royalties a percibir por los conciertos, supone su retorno a la autogestión y la independencia. Se le nota pese a todo maduro y convencido de estar haciendo lo que quiere. This is his bussiness and bussiness is good.
El concierto arranca de manera pausada con "Daiquiri Blues" y se basa en gran medida en los temas de este último disco. Destacan "La luna debajo del brazo" y "Cuando estés en vena". El guitarrista Javi Pedreira ha vuelto a tocar junto a Quique en mitad de la gira de Daiquiri Blues. Esto supone renunciar a los arreglos de pedal steel que tanto bien le hacían a la música de Quique en su búsqueda de los sonidos más genuinamente americanos, pero al mismo tiempo hay que alabar los arreglos de Pedreira en la guitarra (un fiera), dando un aire a las canciones muy personal.
Si bien es cierto que no cuenta ya con los arreglos de pedal steel, también lo es que el desvencijado organo hammond que se sitúa a la izquierda de Quique crea una atmósfera muy especial con esos sonidos tan americanos. Un "Pájaros mojados" mucho más rockero sin los arreglos de viento originales brilla con luz propia mientras alguien entre el público no deja de pedir "salitre". Al final Quique tiene que decirle que sí, que la van a tocar pero todavía no. Será durante uno de los 3 bises que cerrarán el show. Tras cada canción cambios de guitarra y vemos desfilar por el escenario todo tipo de acústicas Gibson, Fender Telecasters Gibson SG y hasta una Rickenbacker al más puro estilo de Tom Petty. "Pequeño Rock And Roll" es también de las destacadas, con Quique sentado al piano junto a Julián Maeso omnipresente a las teclas. Para los bises quedarán "Vidas Cruzadas", "Miss Camiseta Mojada" o la ya mencionada "Salitre" que fueron de las más celebradas de la noche. Dos horas de concierto y retirada, pero todo el mundo seguía pidiendo más y más Daiquiri, insaciables del agridulce licor que Quique nos brindó una vez más. Infalible.
Autor: Nacho Cordero







