Entrevistas

 

10-11-2025

Nani Castañeda, diseccionando el indie nacional


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Nani Castañeda es conocido por ser batería y cofundador de Niños Mutantes, pero también por haber sacado tiempo en estas tres décadas para la escritura y la gestión cultural, dirigiendo proyectos como la Feria del Libro de Granada y el festival OLA Granada. Estos días se publica Indilogía, una antología de 46 discos que, según su autor, han dado forma a la historia de la música alternativa española, diseccionado a fondo el sustrato indie de estas últimas décadas. Charlamos sobre todo ello con el musico y escritor granadino.

La primera pregunta es sobre el título. ¿Consideras que Indilogía es una antología del indie español o una visión subjetiva de la música alternativa de nuestro país?

Si nos atenemos a la definición de antología, “colección de piezas escogidas de obras literarias o musicales…”, toda antología es por tanto subjetiva, se puede hacer más o menos sesuda o académica, pero el antólogo va a ser subjetivo siempre, porque es humano. Pero entiendo la pregunta, no he intentado ser académico, ni hacer “historia de la música”, que sería otro libro interesante, así que, efectivamente, se trata de una selección escogida por mí de aquellos discos y artistas que creo son fundamentales para entender la música alternativa de este país, que a su vez, forma parte de lo que llamamos Música Independiente.

En el libro hablas del concepto “música alternativa”, más allá de que muchos de los grupos que aparecen en él han formado parte de catálogos de multinacionales.

Sí, porque alternativo no significa trabajar o no con el respaldo de una multinacional. La verdad es que la inmensa mayoría de los grupos mencionados empezaron con pequeñas discográficas independientes, aunque después, algunos hayan llegado a multinacionales. Éste es un proceso normal, pero hay que distinguir entre ser un producto de una multinacional y que una multinacional trabaje para ti y te dé respaldo y difusión, que es lo que quiere cualquier músico que no esté loco. Lo importante es la actitud y el mensaje, que tu objetivo artístico vaya más allá del estricto éxito comercial. Quién edite tus discos, siempre que sus exigencias no estén por encima de las tuyas, es lo de menos.

¿Qué criterio seguiste para incluir los 46 grupos y solistas que aparecen?

Para empezar, he pasado más de treinta años en este movimiento y había algunos discos o artistas que tenía grabados a fuego y que para mí son imprescindibles como El Inquilino Comunista, Penélope Trip, El Columpio Asesino o La Habitación Roja, por poner algunos ejemplos muy claros. Acto seguido, debía recorrer todo el movimiento desde los primeros noventa, hasta antes de ayer (paro en 2020). Y por último, iba a hablar de discos fundamentales y no de artistas. Debía encontrar álbumes que me parecieran redondos o muy buenos y que me parecieran peldaños importantes de la escalera que es la música alternativa española, una esclarea grande e inconclusa que sigue añadiendo peldaños cada día.

¿Se ha quedado alguno que te hubiera gustado incluir pero fue imposible por diversos motivos?

La verdad es que sí. Con esos criterios me costó mucho encontrar discos completos que me parecieran imprescindibles de artistas que adoro como Nudozurdo, Tulsa o The New Raemon. Realmente me alucinan algunas o muchas de sus canciones, pero no encontré ese disco fundamental como trabajo discográfico. Sigo escuchándolos casi a diario y si escribiera el libro ahora, igual metería a los tres. Un desastre (risas). Aunque sinceramente creo que es una buena selección y representación del tema que aborda. Siempre va a faltar o sobrar alguno según quién lo lea. También soy consciente de que el libro debería ampliarse en un futuro, cuando veamos qué pasa con la nueva generación o discos espectaculares recién salidos, como por ejemplo “Lágrimas de plomo fundido” de Estanques y Canijo de Jérez, que me parece espectacular.

En esa posible reedición futura yo creo que incluiría el reciente LUX de Rosalía, porque si eso no es música independiente y alternativa, que baje Dios y lo vea.

El análisis de cada uno de los grupos elegidos es tratado de una manera sencilla y amena, despertando el interés por ser escuchados. ¿Incitar a ello es uno de los objetivos del libro? Totalmente, quería huir del academicismo y poner sobre la mesa mis emociones cuando escucho esos discos, implicar al lector y “obligarlo” a desempolvar el vinilo o abrir su plataforma de streaming para escuchar y leer a la vez. El libro puede solo leerse, y está bien, pero lo que realmente cambia la lectura es hacerla mientras se escucha al artista de cada capítulo. Es así como entiendes lo que intento contarte en cada caso, en lo humano y en lo musical.

Intercalas experiencias personales y de Niños Mutantes en el repaso a cada una de las bandas, lo cual enriquece mucho la lectura.

Cuando trabajábamos la idea del libro con mi editora, Eva Mariscal, insistí mucho en que era imprescindible que tuviera notas al pie, porque el libro iba a ser dos en uno; la antología en sí misma y la contextualización de artistas y discos con mis propias experiencias personales como mutante o como Nani, en más de treinta años de trayectoria. Durante esas tres décadas nos ha pasado de todo con unos y otros y merecía mucho la pena contar algunas cosas, con las que creo que además se entiende mejor toda esta historia porque está contada en primera persona y hay poco margen a la invención o falsedad.

También incluyes muchas bandas de tu ciudad. ¿Te has parado a pensar que se podría hacer un antología de la música alternativa en Granada?

(Risas) Granada da para dos libros, por este motivo y por otros. Bueno, tampoco son tantas, pero hay una o dos en cada segmento temporal y eso significa que Granada es una pieza clave de la música de este país y en particular de la música alternativa. Y no es que lo diga yo, lo dice cualquier persona o periodista que sepa un poquito de esto. Lagartija Nick, Los Planetas, Niños Mutantes, Lori Meyers o Napoleón Solo, no están ahí por casualidad.

Al final del libro también te tiras a la piscina e incluyes una selección de canciones del movimiento alternativo americano y británico.

Lo de tirarme a la piscina venía de serie, no sé hacer las cosas de otra manera, y mis líos me cuesta, no te creas. Las listas de música me parecían imprescindibles para ayudar al lector a entender de qué va todo esto. El libro está más orientado al lector interesado que al lector especializado que ya sabe mucho del tema. En este sentido, el pop y rock alternativo español, sería inimaginable sin el pop y el rock americano y británico. Lo más divertido fue hacer la guía de lectura de esa lista, creo que cualquiera puede hacerse una idea rápidamente de las cosas tan raras que nos volaron la cabeza a esa generación pionera que tenía por entonces quince o dieciséis años, y, además, reírse un par de veces o tres, lo cual siempre añade años de vida gratis.

Fotografía: Javier Martín Ruiz

 

 

 

 

Autor: Rafa García-Moreno

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