Claro que, como apuntábamos arriba, que se lo tomen con calma no quiere decir que nos hayan abandonado en todo este tiempo. Así que paren rotativas y esquiven el clickbait, queridos medios musicales: Lori Meyers no vuelven, lo que vuelven son sus canciones. Un puñado de nuevas composiciones, diez para ser exactos, que reinciden en las constantes habituales en la discografía de la banda. A saber: melodías impecables que devienen en clásicos instantáneos, historias de rupturas que se convierten en antídotos contra el mal de amores, y esa facilidad para facturar singles de los que te agarran a la primera y ya no te sueltan. Como “En lo total”, el primer y adictivo adelanto de su próximo disco. Podría haber sido cualquiera otra de las nueve canciones, ojo. Pero el dado cayó sobre esta. "No sabíamos muy bien cómo contar esta canción desde fuera, así que hemos preferido hacerlo desde dentro", nos cuentan sus autores. "Siempre es difícil elegir una primera canción, porque tiene que abrir una puerta, marcar un tono y al mismo tiempo dejar espacio para todo lo que viene después". Lo cierto es que ahora no pensamos en otra opción mejor para presentar el nuevo cancionero, esta nueva etapa de Lori Meyers. No solo porque es un ejemplo perfecto de todo lo comentado unas líneas atrás, con poco menos de 4 minutos que funcionan como un tiro, sino porque también anticipa de maravilla el sonido que la banda ha buscado y encontrado para sus nuevas canciones, con la ayuda inestimable de Ferran Gisbert. El guitarrista y colaborador habitual de Alizzz se ha tomado también su tiempo, codo con codo con la banda, hasta encontrar el mood ideal donde debían convivir estas nuevas composiciones. "Queremos agradecer a Ferran, al que prácticamente secuestramos durante dos años en nuestro particular 'Hostal Pimodán' para producir el disco. Han sido muchas horas, muchas cervezas, algún que otro shooter extraction y bastantes momentos mirando al infinito cuando nada salía. Pero era el proceso que necesitábamos.Porque, si algo seguimos siendo, es una familia. Y Ferran ya es parte de ella. Un nuevo Lori". Los coqueteos con el funk o ese pop hiperbólico con sintes que ya anticipaban los granadinos en su anterior larga duración se expanden aquí hasta llegar a un disco que, sonando 100% a Lori Meyers, también suena distinto. Todo un acierto y la enésima confirmación de que los Lori siguen tan vivos, y coleando, como de costumbre. Y que sea por muchos años. Por mucho que nos hagan esperar entre un disco y otro. |