Entrevistas
28-10-2025
Lorena Álvarez, historias personales musicadas
Lorena Álvarez nos plantea un trabajo personal, nacido de vivencias propias, mezclado con la naturaleza, y la reconstrucción personal. “El poder sobre una misma” (Montgrí) es el disco en el que estuvo trabajando durante tres años y consiguiendo fusionar el pop con el folk y el flamenco. Un álbum con personalidad e identidad propia.
Tu nuevo álbum, “El poder sobre una misma”, es un trabajo de reconstrucción personal. Nace cuando regresas a tu pueblo natal huyendo de una crisis personal y surge sin querer.
Bueno, el álbum no surge sin querer, no me desperté un día y lo tenía en la mesilla de noche terminado… Es el fruto de mucho trabajo y de haber intentado traspasar a la poesía y a la música las situaciones que estaba viviendo y las enseñanzas que estaba extrayendo de esas vivencias.
Han pasado seis años desde la edición de tu anterior álbum, pero no has estado inactiva ya que habías desarrollado proyectos muy dispares como un disco de rondallas o la composición de una banda sonora para un videojuego. ¿Algo de eso ha quedado reflejado en este trabajo?
Creo que sí, que todas las experiencias musicales en las que me veo envuelta se van quedando dentro de mi y aparecen de una manera u otra en las siguientes cosas que hago. Como soy autodidacta, es mi manera de estudiar y de aprender, haciendo las cosas.
Escuchando el disco, desde la primera canción hasta la última, hay un hilo cronológico de acontecimientos: reflexiones sobre el amor, una ruptura, sus consecuencias y la recuperación.
Sí, el disco pretende narrar una historia más o menos lineal, la de una mujer que se rompe y cómo aprende a recomponerse, en qué cosas se apoya para recuperar el poder sobre sí misma, para volver a su centro. Es verdad que el disco no es tan narrativo, para mi es un poco más sutil, pero va poniendo sobre la mesa todas esas cosas que a mi me sirvieron para recuperar el poder sobre mí misma, la naturaleza, la espiritualidad, el silencio, el amor entendido como una manera de comprender el mundo… y a la vez algunas reflexiones sobre el deseo, la soledad o la meditación.
Musicalmente mezclas diferentes estilos, desde el pop más intimista al flamenco o el folk.
En realidad, no le doy importancia a los estilos musicales, me dejo guiar por mi intuición y voy dándole a las canciones lo que creo que me van pidiendo. Lo que si que siempre intento es eliminar de la música todo lo superfluo, los adornos y quedarme con lo más esencial, con los mínimos elementos que hagan que la canción se mantenga en pie, con las melodías y los ritmos que se esconden en las palabras.
Tengo entendido que la naturaleza ha sido una parte muy importante de inspiración del álbum, al igual que para su diseño. El herbario de portada ha quedado muy realista.
No es que haya quedado realista, es que es real. Son algunas de las flores que recogí mientras componía estas canciones. Estar en contacto con estas flores, en largos paseos por la naturaleza, fue muy importante para mi y de hecho esas flores, a pesar de su aspecto delicado, me aportaron la fortaleza y la sabiduría que necesitaba para recuperar el poder sobre mi misma, por eso quise darles un lugar protagonista en el arte del disco.
Soleá Morente y Miriam Toukan han colaborado también en el álbum. ¿Cómo acabaron participando?
Tanto Soleá como Miriam son amigas mías y además artistas a las que admiro muchísimo, con unas voces que me llegan al corazón. Quería incluir en un par de momentos concretos del disco algunas voces femeninas diferentes a la mía, por eso les propuse que cantaran conmigo
Has definido este trabajo en redes sociales como “el mejor que he hecho hasta ahora” y razón no te falta. ¿Temes que pueda condicionar esta valoración a futuros discos?
No, porque para mi es el mejor hasta la fecha, espero que el siguiente sea aún mejor.
Fotografía: Elisa Soto
Autor: Rafa García-Moreno





