Conciertos
08-06-2026
Javier Corcobado, CocoRosie & Niños Luchando. Kafe Antzokia, Bilbao
El KafeAntzokia es el sitio clave para la mejor música en directo en Bilbao desde hace varias décadas. En bastantes ocasiones, además, coincide que tenemos en el mismo día conciertos destacados en la parte de arriba (Kutxa Beltza) y en la sala grande, abajo. Ayer fue el caso con Javier Corcobado y las CocoRosie como protagonistas.
Corcobado tuvo que posponer su concierto en el Antzokia hace unos meses por un problema de salud y había ganas entre la parroquia, y también por parte suya y la de su buena banda. Sala llena y un montón de músicos entre las primeras filas. Como es habitual en Corcobado. los protagonistas de su espectacular concierto fueron el amor (en el apartado de las letras) y el ruido (o noise si prefieres) en el lado musical.¡Esos boleros enfermos de amor pero salpicados de buen ruido! De hecho, previamente a subirse a las tablas nos amenizaron con buenos sonidos de motorik alemán como tanto le gustan a Javier y los suyos. Gran arranque escribiendo su ‘Carta Al Cielo’ y ya se golpeó sin querer en la cabeza al hacer sus habituales molinillos con el micrófono. Primera salvajada con ‘La Libertad’ y toda la gente gritando al unísono con él. Hubo bastante espacio para su ultimo y destacado LP doble “Solitud y Soledad” (Intromúsica) y de hecho ejecutaron (nunca major dicho) muy bien dicho tema titular. Hicieron maravillas y desataron fuerza los 5 con ‘Que Maravilla Sería’. Más noise desatado con ‘No Tengo Remedio’. Ahí vinieron las presentaciones para sus curtidos y destacados músicos y su primera declaración de amor verdadedo para su pareja. También tocaba entonces su primer tema en euskera que él mismo dijo es de los más “alegres” que tiene. Siguió con el amor con ‘Secuestraré Al Amor’. Fue brutal su ‘Cruz de Respiración’ con esos gritos de “Tatuado” y con su guitarra tormento haciéndonos sangrar los oídos bien secundada por su fantástico guitarrista y la implacable batería de un colosal, toda la tarde, Jesús Alonso. Subió el grado de salvajismo con su ‘Sangre de Perro’ y con Aintzane hacienda diabluras también con el Theremin. Volvió a regresar el amor a primer plano con el precioso y muy romantic dúo de ‘Te Estoy Queriendo Tanto’ que finalize con un beso entre ambis muy jaleado por la emocionada parroquia. Ahí llegó el turno para sus amigas coreógrafas que subieron para bailar su alegre y divertida ‘Yin Yang Jung Venus’, también del ultimo disco. Se erigió en Dios escribiendo a los humanos extinguidos en otra joya como ‘A Nadie’. Justo antes de finalizar con su tema número 16 y con la fiera locura de ‘La Navaja Automática’.
Pero había ganas de bises y se solicitaron. Comenzaron con más amor en ‘Sin Corazón No Hay Nada’ y nos quiso envenenar aún más con ‘Dame Un Beso de Cianuro’ y sus “Mátame” y “Yo quiero ver el fondo del mar de todos los corazones”. No estaba programada, pero estaban con ganas y la gente se lo pidió y nos regaló un ‘Caballitos de Anís’ que dijo no pensaba tocar en esta gira. Pero nos ganamos ese regalo y lo disfrutamos finalizando con alegría y con todo el mundo volviendo a cantar con él. ¡Magnífico y emotivo! Sin apenas descanso bajamos a la sala principal y tras un breve trago comenzó pronto el trío granadino Niños Luchando con una breve y entretenida actuación entre la electrónica y el pospunk y una cumbre de su segundo disco titulada ‘Tus Historias’ y declarando su cansancio con algunos aires cercanos a los mejores Portishead. ¡Seguiremos su lucha!
El cambio a las CocoRosie llevó su tiempo pues sus cuidados del tema visual (gran sonido también) on de sobra conocidos y la verdad es que fue una actuación preciosa también pore se lado. 20 temas que arrancaron una ‘Crystal Intro’ que ya dejó a todos con la boca abierta. CocoRosie eran vanguardia y eran experimentación cuando debutaron en 2004 con el delicioso “La Maison De Mon Rêve”. Pues bien, las hermanas Casady demostraron que siguen siéndolo más de 20 años después combinando sonidos electrónicos con cada vez menos weird folk, y destellos de hip hop y hasta operísticos. De hecho uno de sus dos músicos de retaguardia (tras una lona pantalla en la que proyectaron imágenes preciosas con las hermanas aumentadas de tamaño, pero también con letras y otras cuidadas imágenes) se salió con su beatboxing especialmente en los bises con ‘Waiting’ y ‘R.I.P. Burn Face’. Todo ello combinando con su gran presentación visual a modo casi de performance. Lógicamente, le dieron bastante protagonismo a su más reciente ‘Little Death Wishes” con momentos destacados como ese reciente single ‘Least I Have You’, con pegadizo estribillo, al comienzo del concierto, la melódica ‘Wait For Me’, a continuación, o la estupenda ‘Cut Stich Scar’, algo mas adelante.. Pero, por supuesto también regresaron a sus comienzos con el citado disco debut o su segundo, y también destacado, “Noah’s Ark” con las destacadas colaboraciones de Antony & The Johnsons y otro perro verde de su calaña (cercano al weird-folk o indie-folk), Devendra Banhart. De hecho interpretaron el ‘Tearz For Animals’ que cantaron en su día junto a Antony. Animales que sonaron a lo largo del concierto como ese gallo que me recordó al que oigo todos los veranos sin parar en mi pueblo y al que regresaron recurrentemente cada cierto tiempo en su elaborada actuación. También nos cantaron en castellano algo así como “soy una perra”. Hubo muchos ecos a la mejor Björk y hasta a los Portishead, combinados con mucho falsete operístico como si de una Nina Hagen electrónica se tratara. El apartado visual viajaba de Ouka Lele a Agata Ruiz de la Prada y tenían ropas colgadas por el scenario, usaron montones de gafas y adornos en cabeza y más sitios y utilizaron la escoba y hasta una table de planchar sobre la que tocaban sus curiosos cacharros electrónicos. También tenían un viejo teléfono-micrófono para dar más rango a esos falsetes operísticos ya citados y con imágenes y ecos al David Lynch más alucinado. En otros momentos, como bien apuntó el simpatico y entendido Dani, nos acordamos también de los algo olvidados Tender Forever y en los momentos más bailables y electrónicos, dada esa voz en falsete nos vinieron a la mente los Bronsky Beat y los Communards. Juguetona y hermosa esa ‘Lemonade’ que arrancó muy Björk, pero que luego tira por derroteros mucho más electrónicos como es más habitual en sus últimos tiempos. Ya te hemos hablado de los generosos bises que culminaron con más animales y ese ‘Werewolf’ con aires también muy “Lynchianos”. ¡Gran colofón a un excelente fin de semana musical con un domingo realmente papal!
Fotografías: Maribel Mañeru
Autor: Txema Mañeru





