Conciertos

 

11-09-2017

Flamin´Groovies & The Lookers. Kafe Antzokia, Bilbao


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 La fiel parroquia rockera acudió en masa al Kafe Antzokia para volver a ver una gran versión, a priori, de los Flamin’ Groovies. ¡Y eso que los precedentes para los históricos de San Francisco no habían sido especialmente buenos. Ahora la coyuntura era especialmente atractiva. Formación de gala con Cyril Jordan y Chris Wilson al frente. También con buena sección de ritmo en la que destacaba el que fuera acompañante de Iggy Pop, Tony Sales. Además traían un nuevo disco tras 39 años de larga sequía discográfica. Se trataba de un “Fantastic Plastic” de fabulosa portada en la estela de otras de los Groovies, así como de camisetas y demás parafernalia que vendían en la puerta.
También vendían en los 4 colores diferentes en que ha salido el single en vinilo compartido con The Lookers. Flamin’ Groovies hacen una fantástica versión de los Beau Brummels, “Don’t Talk to Strangers”. En el otro lado los jóvenes, aunque sobradamente preparados y ya destacados, The Lookers, se marcan una trepidante “Pictures On The Wall”.
Quizás por ello The Lookers fueron los elegidos para abrir este concierto. ¡No paran de crecer! Es la cuarta vez que los cataba en directo y en cada ocasión me han gustado más. A su batería de grandes canciones de su sensacional LP de debut, “The Lookers” (Bloody Mary Records), sumaron algunas nuevas que siguen moviéndose por diferentes, pero siempre interesantes y efectivos caminos rock que hicieron las delicias del público. También recuperaron alguna, cero, de su pecioso EP 10”, “Never Had Control”. A mí me gustaría que cantara algo más Mikel, el guitarrista, pero será que anda ocupado en darle vida a las 6 cuerdas y no se concentra para ambas cosas a la vez. Buena prueba de ello son los efectivos y breves solos de la lozana “Waiting (In My Car)” con la que despiden su disco homónmo. No extraña en absoluto que le tengan enamorado al capo de Ruta 66, Ignacio Juliá al que le fascina su “Lost in San Sebastian” y otras bombas que cayeron como “Four Walls” con su espíritu y sonido cercano al punk. Los aromas pub-rock y rhythm & blues tampoco faltaron a la fiesta, así como el más efectivo rock’n’roll de “By The Sea”. El lado más sensual llegó con la preciosa melodía de la lenta “Spiders On Your Belly”. Ya hacia el final demostraron también que son los que mejor saben colocar los pa-pa-pas en sus coros más power-pop. ¡Cómo para no hablar del primer Nick Lowe o The Undertones!
Luego salieron los Groovies con unas impagables de un esquelético pero simpático Jordan. Wilson llevó la voz cantante en las presentaciones. El concierto comenzó de manera mágica y ya el segundo tema fue ese histórico y melódico lento precioso titulado “You Tore Me Down” que también emocionó a los Yo La Tengo y del que hicieron una sobrecogedora versión en su día. Cayeron más clásicos de su repertorio. Dos de los mejores temas del calentito “Fantastic Plastic” y algunas versiones marca de la casa. En concreto brillaron por el lado pop más psicodélico con una de Paul Revere & The Raiders y por el lado más rock’n’roll con una del rey del género para ellos (y muchos más), un tal Chuck Berry. La traca final fue obligada pero se hizo muy corta. En la siempre brutal y contagiosa “Shake Some Action”, Wilson sintió que le arrojaban algo o le escupían (no fue cierto) y se puso iracundo a insultar a algún espectador. Finalizaron con una oscura “Slow Death” también coreada por toda la sala y se fueron con poco más de 1 hora de concierto. Salieron a un obligado bis de un solo tema y a todos se nos quedó la sensación de que la velada podía haber sido mucho mejor, aunque no fuera mala en absoluto. Wilson estuvo mejor en las voces y Jordan brilló más con su preciosa guitarra, sus botas hasta la rodilla, y su pelo ondulado pegado como si fuera un peluquín. ¡En cualquier caso larga vida a los Groovies y largo y esperanzador futuro a The Lookers!  

Fotografía: Juxe. 

Autor: Txema Mañeru

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