RESEÑAS DISCOGRÁFICAS
Theoretical Girl
Divided
Uno de los sellos punteros de la Cooperative Music que aquí distribuyen los expertos de Nuevos Medios es Memphis Industries. Ellos nos han traído prácticamente al unísono dos de los debut británicos más destacados del año recién finalizado. De un lado DAN MICHAELSON & THE COASTGUARDS nos traen “SALTWATER”. Se trata del proyecto paralelo del gran cantante de ABSENTEE, Dan Michaelson, que se ha tomado un respiro con ellos tras grabar el estupendo “VICTORY SHORTS” (Memphis Industries / Nuevos Medios). Un disco optimista y emotivo con algunos brillantes estribillos y preciosos detalles de country-folk. Sin embargo en este proyecto junto a The Coastguards suena mucho más oscuro, pese a algún destello más luminoso como “Old friends” o “Oh Hetty” con vientos y piano cercanos al Rat Pack y a Frank Sinatra. Sin embargo domina más la vena dramática entre Nick Cave, Perry Blake y Leonard Cohen (hasta en la voz en “Now I’m a coastguard”). “The letter” es una pasada trágica entre Micah P.Hinson, Smog y Will Oldham. Le ayudan puliendo pequeños y golosos detalles músicos de Absentee y de los más populares The Rumble Strips.
Muy distinto es el debut de su paisana Amy Eleanor Turnnidge bajo el nombre de THEORETICAL GIRL. Tras varios guapos singles (la mayoría incluidos aquí) “DIVIDED” es su primer disco grande y en verdad suena así bajo su aparente modestia. Su más flamante nuevo single, “Rivals” arranca con un tremendo gancho pop. No sólo su carita de niña buena, sino también su voz, son una delicia que va como anillo al dedo a los ritmos alegres y vivaces de “Red mist”, uno de sus primeros singles, o “The boy I left behind”. Muy bien arropada por su banda, The Equations, que en temas de cándido aire folk como “A future apart” o en delicias lentas entre cuerdas y piano como “Good timing”, le sirven de gran soporte emocional. “I should have loved you more” suena también jovial acercándose a la adaptación del “Canon” de Pachelbel que hizo Micah P. Hinson. “Never good enough” es una estupenda balada folk con violín que oscila entre Nico, Paul Roland y Dead Can Dance, aunque es una excepción en el sonido pop general y con algunos toques electrónicos al estilo de Saint Etienne o también de la más actual Kelli Ali. Para el final se guarda otro single más como es “The hypocrite” con cierto aire ochentero y de nuevo plena de animosidad. Creo que, a pesar de su encanto y belleza, me quedo con sus canciones.
Autor: Txema Mañeru






