El recorrido por las bandas empieza con Die Spitz, una de las apuestas internacionales de esta edición. El cuarteto de Austin, Texas, llega a Madrid después de publicar “Something to Consume” en Third Man Records, un primer álbum que cruza punk, metal alternativo y rock de alto voltaje sin convertir esa mezcla en una fórmula. En sus canciones hay fricción, velocidad y una tensión que convive con melodías afiladas y letras atravesadas por rabia, humor y carga política.
Mujeres llegan en un momento especialmente importante. El grupo barcelonés acaba de publicar “Es Un Dolor Inexplicable”, un nuevo largo que reafirma su sitio dentro de la escena de guitarras estatal sin necesidad de impostar grandes cambios. Lo suyo sigue siendo reconocible desde el primer golpe: canciones directas, estribillos que parecen escritos para cantarse en grupo y esa manera tan propia de convertir el paso del tiempo, la duda o el cansancio cotidiano en algo que se sostiene con electricidad y compañía. Después de más de una década de recorrido, la banda mantiene intacta esa mezcla de urgencia, melancolía y celebración que la ha convertido en uno de los nombres más queridos de su generación.
A la jornada se suman Uni Boys, una de las propuestas internacionales que mejor encajan con una edición atravesada por el garage, el power pop y las guitarras inmediatas. La banda californiana se mueve entre la melodía pop, la energía punk y una escritura de canciones que no necesita rodeos para funcionar. Su último álbum, “Buy This Now!”, publicado por Curation Records, consolidó esa facilidad para recuperar la tradición del power pop estadounidense sin sonar a ejercicio de estilo: canciones cortas, nervio adolescente y una precisión melódica que entra rápido.
Fast Kids aportan otra de las claves de esta edición. El proyecto reúne a Mike Brandon, conocido por su trabajo al frente de The Mystery Lights, y Noah Kohll, miembro de Color Green, dos músicos que ya forman parte del universo sentimental de buena parte del público de guitarras. Aquí se mueven en un terreno más melódico, con una lectura power pop que no elimina la urgencia ni la tensión del directo. No es una excursión lateral, sino otra forma de llegar al mismo lugar: canciones bien construidas, energía de sala y una relación muy física con el escenario.
Sandré abrirán la jornada pocos días después de publicar “Paciencia Infinita”, su tercer álbum y el primero con Calaverita Records. El disco amplía el marco de la banda sin desactivar su punto de partida: punk, rabia, humor, relaciones imposibles, desgaste cotidiano y una forma de tocar que convierte el malestar en descarga. Tras adelantos como “Empatía No”, “Cabeça”, “Pijama de Fusta” o “Géminis Mal”, el grupo vuelve con canciones nuevas y con esa contundencia seca que ha marcado su recorrido desde el principio.
El cambio de ubicación ha obligado a adaptar algunos elementos de la edición, pero no ha alterado el desarrollo principal de la jornada. Blockparty llegará este sábado a Sala Mon con las cinco bandas previstas, los horarios cerrados y una afterparty en Wurlitzer Ballroom para continuar después de los conciertos. Las entradas adquiridas para la ubicación original siguen siendo válidas y las últimas entradas continúan disponibles a través de ingresse.com/blockparty-2026/. |