Conciertos

 

03-11-2017

BIME. BEC!, Bilbao


1

¡No hay quinto malo! El cartel de esta quina Edición del BIME Live parecía, a priori, algo menos atractivo que el de otros años. Era así porque dominaban los nombres de música electrónica por encima de otras propuestas más rockeras y cercanas a nuestros gustos. A la gente en general no pareció importarle demasiado pues la respuesta popular sigue en ascenso, superándose este año los 25000 espectadores en la suma de ambas jornadas. De esta forma se consolida, definitivamente, como uno de los festivales europeos en recintos cerrados más importantes de la actualidad. También se vendieron ya unos cuantos abonos para la próxima edición y para las del Azkena Rock (Joan Jett, MC5) y BBK Live (Gorillaz, The xx).

Musicalmente a nosotros nos atraía más el cartel del viernes que el del sábado y no fallamos, aunque bien es cierto que el sábado también tuvimos muchas sorpresas agradables y lo pasamos en grande pues el buen ambiente también acompañaba y la comodidad y calidad del recinto también ayuda.


Comenzamos con los locales RURAL ZOMBIES, pero con sonido y propuesta internacional. Pop-rock bailable y con buenas melodías. Tanto en los temas de su debut, “Bat”, como en los del nuevo e inminente segundo disco. Tocaron sus varios y atractivos singles y las estupendas luces de los dos escenarios grandes les ayudaron un montón. Esto de la buena iluminación y el buen espectáculo visual fue algo característico de todo el festival.  Acudimos a ANARI y su gran banda porque nunca fallan y tampoco lo hicieron esta vez. Impecables e imponentes y con muchos temas de su último disco, “Epilogo Bat”.  Fue ovacionada su dedicatoria a la República Catalana y también su tema “Piromania”, dedicado con amor a Galicia. La cumbre la pusieron con “Tristuraren Industria” y un gran crescendo final con tres guitarras. Llegamos solo al final de PABLO UND DESTRUKTION y fue una pena porque ese final con “Puro y Ligero” tema estrella de su fantástico último disco, “Predación” (Sonido Muchacho), fue una auténtica gozada en su formato de cuarteto. Habíamos gozado el día anterior también con sus prestaciones en formato dúo y con temas tan grandes y más cercanos al folk asturiano como el sensacional “A la mar fui por naranjas”. La otra cumbre de su nuevo disco y que estará en las listas de los mejores del año. Lo poco que vimos de los alemanes MEUTE, también fue de nuestro agrado. Una docena de músicos para una brass band totalmente orgánica pero con sonido como si fuera electrónico. Pero había que ir a ver a MARK EITZEL y no nos arrepentimos en absoluto. En formato cuarteto y con sonido muy crooner y con bastantes acercamientos al soul. Cantó con su emoción característica temas de todas sus épocas y por momentos me recordó al gran Jimmy Scott, aún con sus tonalidades vocales totalmente diferentes. ¡Clase y maestría!


Llegaban las estrellas del día y ROYAL BLOOD cumplieron claramente con ese papel. Ellos dos solos con sus bajos (que suenan y tocan claramente como si fueran guitarras) y la potentísima batería. Solo en algún tema se ayudaron de un par de voces femeninas. Pero ellos solos se bastaron con su gran potencia y su sonido que puede recordar a Nirvana, a White Stripes o al grunge, en general, por igual. También fueron muy efectivas las impresionantes luces de las que dispusieron. Lo bueno de su actuación y la propuesta más “pequeña” en formato dúo de BILL CALLAHAN, hizo que volviéramos pronto a ver acabar su potente actuación. RIDE fueron otras de las estrellas del día y del festival. Combinando sus dos voces y sus dos guitarras con maestría. Combinando temas de sus discos clásicos con algunos de los mejores de su inesperado pero fantástico regreso. Yo creo que algunas camisetas de The Doors o de Stone Roses, estaban presentes en honor a ellos. También tenía que haber habido alguna de Alex Chilton y sus Big Star. Sobre todo, Mark Gardener estuvo sembrado y muy inspirado. De ahí nos tocó ir a los EINSTÜRZENDE NEUBAUTEN y fue sensacional de principio a fin. Con Blixa Bargeld y Alexander Hacke descalzos al frente se calzaron a todos los asistentes. Por cierto que entraron casi a la vez los paisanos Pablo Und Destruktion y Nacho Vegas. Ambos la gozarían porque con toda su cacharrería industrial y tocando temas también de todas sus épocas metieron mucho y buen white noise industrial, pero también hicieron silencios auténticamente sexys. Además, sus “exóticos” instrumentos industriales no fueron ningún adorno y sonaron también a la perfección. Para mucha gente, para mí también, la cumbre de un festival de muy buen nivel en general. Acabamos la primera noche con los ORBITAL que pusieron a toda la peña a bailar y que también gozaron de uno de los mejores juegos de luces de todo el evento. Demostraron estar en forma y que todavía pueden hacer unos directos muy entretenidos.


El sábado lo comenzamos con el inocuo indie pop de TOPS que nos animó a ir a ver a los MELANGE que acaban de publicar uno de los discos del año y que son, actualmente, la mejor banda de rock progresivo del país. Los más veteranos hablábamos de Bloque o Asfalto y, algunos, hasta de King Crimson. Hasta 4 voces, look y sonido totalmente setentero y una constatación para una de las bandas revelación del año. Nos divirtió un rato la propuesta distendida y el vacile humorístico de LAS BISTECS, pero enseguida llegaron IDLES para volver a poner la seriedad debida. Con un cantante que parecía que podía estallar en cualquier momento y dos guitarras desquiciados que acabaron enzarzados con sus guitarras entre el público. Dieron, para mí, la mejor y más intensa actuación del segundo día y hasta me recordaron con su salvaje punk actual, en algún momento a The Clash. ¡Con eso ya te lo digo todo! Cantaron sobre la depresión pero ellos no dejaron espacio para ella en ningún momento de su fulminante actuación. BNQT (Banquet) demostraron que son una banda real. Un gran descubrimiento porque la suma de las partes, (Midlake, Travis, Franz Ferdinand, Band of Horses y Grandaddy) dio un magnífico todo lleno de magníficas canciones y de un buen final con el “Revolution” de los Beatles. La banda cubrió magníficamente las voces de todos y a veces recordaron a los mejores Crosby, Stills, Nash & Young. ¡Con so también queda todo dicho! Bueno, todo no, yo me emocioné especialmente con Jason y algunas de las mágicas canciones de sus Grandaddy. A continuación venía la traca final y la verdad es que ambos lo fueron. FRANZ FERDINAND se salieron también con la nueva formación e incluso acabando con bastantes temas no conocidos y que estarán en su esperado nuevo disco. También se ganaron a todo el mundo con sus contagiosos pelotazos. Sí, siguen funcionando a la perfección sus ya clásicos e inmortales “Take me out” o el más reciente, “Love Illumination”. Muy bien estuvo Kapranos con su grave voz pero también lo bordó Dino Bardot con sus inquietas guitarras que seguro gustarían también a los guitarristas de Idles. Y si hablamos de pelotazos, ¡qué podemos decir de los de THE PRODIGY. Aplastantes de principio a fin y más punk y rock que electrónicos. Temas como “Smack my Bitch Up” o “Firestarter” son infallibles. La gene se entrega a ellos. Las voces de Flint y Maxim y las programaciones de Howlett siguen en plena forma en directo y aunque sus últimos discos (no está nada mal “The Day Is My Enemy”) no tengan la fuerza conjunta de “Fat Of The Land”, tampoco es que haya que aparcarlos en estudio. Yo me quedé extenuado con ellos y ahí tuve que dejar un festival que estuvo mejor de lo que hubiera podido esperar. ¡Habrá que regresar el próximo año! 

Fotografía: Dena Flow 

Autor: Txema Mañeru

Bookmark and Share