Conciertos

 

27-06-2016

Azkena Rock Festival 2016. Mendizabala, Vitoria


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La decimoquinta edición del Azkena, con sus más y sus menos, ha sido una gran explosión de Rock atemporal con mayúsculas y buena música. A pesar del tenebroso tiempo que Gasteiz sufrió durante los días 17 y 18 nada pudo impedir que los hij@s del Rock’n’roll acudiesen a su cita en la capital alavesa. Las campas de Mendizabala vibraron el pasado fin de semana con las actuaciones de Hellacopters, Imelda May, Blackberry Smoke, Radio Birdman… pero sobre todo, con el inolvidable y épico concierto de los Who.


Primera Jornada

El viernes un melancólico y oscuro cielo gris, acompañado de litros y litros de agua, dominó el cielo vitoriano. El cielo deprimió los ánimos de muchos espectadores, pero no el de todos aquellos que acudieron al Azkena. Protegidos por chubasqueros, chamarras y ropa abrigada; la mayoría de los recién llegados al recinto se dirigieron a ver el concierto del canadiense Daniel Romano. Sin embargo, debido al horrible tiempo, la mayoría decidieron “disfrutar” del artista de rock-country desde alguna de las carpas en vez de acercarse al escenario. Los que sí consiguieron atraer a las masas hacia su escenario fueron los fantásticos Vintage Trouble que atraparon al público del Azkena en su sonido de soul interpretado por una banda excelente y por el cantante Ty Taylor que cantaba y se movía como el mismísimo James Brown.

Llegaban las 20:00 y el tiempo empezó a mejorar. 30 minutos más tarde, llego la hora de una de las principales estrellas de la noche, Lucinda Williams. A pesar de  tener un estilo menos rockero y cañero para el festival, consiguió arropar a todos los espectadores en una actuación que le encanto al público y consiguió animar a casi todos a acercarse al gran escenario principal de Lemmy Kilminster. Tras algunos altibajos cerró su actuación con una fantástica versión del “Rockin' in the Free World” de Neil Young.

A las 22:00 llegó la hora de los Blackberry Smoke, los que con su entusiasmo y sus ganas, nos contagiaron el ritmo del country rock sureño que a muchos nos recordó a The Jayhawks y a más a los mismísimos Lynyrd Skynyrd. Aunque no fueran los cabezas de cartel del viernes, para una gran mayoría del público fueron las grandes estrellas de la noche. Su inesperada versión de Bob Marley también contagió de alegría al personal.

A las 23:00 turno de los cabezas de cartel del día. Hellacopters dieron todo sobre el escenario y demostraron estar en forma. Sin embargo los problemas de sonido hicieron que su actuación no diera mucho de si. Tras eso, a las 0:30 llegó uno de los momentos más decepcionantes de la primera jornada del festival. La horrible actuación de Danzig. Nadie es perfecto y hay que reconocer que hasta los más grandes artistas fallan en sus conciertos de vez en cuando, pero incluso Ylenia brilla más en uno de sus estúpidos bolos que el grupo de punk siniestro y gótico.

La primera noche terminó con el original y curioso espectáculo de Gutterdämmerung. El breve film iba acompañado de una banda y un vocalista que interpretaban la banda sonora de la historieta mientras esta transcurría. Este fantástico experimento fue adorado por el público y dio el esplendoroso cierre de la primera jornada entre fuegos artificiales que sirvieron para calentar el frío ambiente del día. ¡Buen y original colofón para la primera jornada!.

 


Segunda Jornada
   

Lo mejor para el final. Así nos dejó el Azkena de este año. Y es que las mejores actuaciones fueron las del sábado. El tenebroso cielo seguía gobernando la ciudad, sin embargo, la lluvia decidió dar un respiro y hasta el sonido general mejoró una barbaridad.

Hubo varias buenas actuaciones durante la tarde y también lo fue la de Luke Winslow-King a la mañana en la Virgen Blanca con mucho blues y aromas al mejor J.J. Cale en ocasiones. Habrá que estar muy atentos a su inminente nuevo disco para Bloodshot Records porque promete y mucho. En concreto destacaron unos impresionantes Radio Birdman que ejecutaron una actuación perfecta y profesional con la elegancia e intensidad que siempre ha caracterizado al grupo de rock australiano.

Llegada las 20:00 tuvimos dos grandes actuaciones: la leyenda australiana del sonido underground, The Scientists, con Kim Salmon al frente y la cantante irlandesa de rockabilly Imelda May. Los Scientists fieles a su estilo, fueron extendiendo su sonido pantanoso y rockero poco a poco. Por otra parte, Imelda May, ofreció un sonido rockabilly acompañado de toques de jazz que fue del gusto del público. Más aún por la simpatía y ganas que desbordó.

Poco antes de la actuación de los Who, la única representación del rock en español, 091, actuaron en el escenario Scott Weiland. Gran parte del público sólo pudo ver un poco del comienzo, ya que la mayoría abandonó el lugar temprano para ir a coger sitio para ver a los Who. Lo que vimos fue realmente impresionante y épico y nos dejó con las ganas de pillarles pronto en una actuación completa y extensa como la de su “Último Concierto”.

Por fin, a las 23:00, llegó el momento de los Who. El legendario grupo demostró que a pesar del paso de los años siguen en forma y con muchas ganas. A pesar de la edad, Roger Daltrey aún conserva una sorprendente voz que consiguió emocionar y cautivar el corazón de todos los presentes. El grandísimo guitarrista Pete Townshend expuso todo el mucho talento que sigue conservando.
 Su actuación fue sin duda, Un Big Bang de rock, de esos que el espectador solo tiene la oportunidad de ser testigo un par de veces en la vida (3 si tiene suerte). Esto consiguió expandir sentimientos encontrados hasta el último miembro del público. Sentimientos positivos y de sorpresa que dejan a todos con una cara de embobado y que te hacen levitar por un grande y bello universo. Y todos los que lo vieron estarán agradecidos a los Who por esta gran experiencia que compartieron con su público. Sus éxitos mods, sus fragmentos de sus óperas rock, sus canciones del C.S.I. que les han hecho llegar a un público mucho más joven de lo esperado. Y un momento estelar y celestial. Ese “Love reign o’er me” preñado de épica y con un Daltrey sensacional.

En medio de esa fantasía, cuando finaliza ese corto pero maravilloso concierto de los Who, la gente no se apena. Hay que terminar la faena en el concierto de Marky Ramone. Y es que el que fuera batería de los Ramones demostró tener un gran talento como cantante de punk. La celebración del 40 aniversario del primer álbum de estudio del grupo fue sensacional y a los fans del punk les encantó, como no podía ser menos. Algunos advenedizos como el que esto escribe hasta le llevaron volando por encima de las cabezas de las entusiastas primeras filas.

Tras el fin de Marky, parte del público se fue a ver a los Supersuckers, y otros como yo, debido al cansancio; nos despedimos del Azkena hasta otra tras unos breves sorbos de su lado más country. Otra vez será también para ellos. Yo recordaré por muchos años esta gran edición del Azkena con numeroso público. ¡Más en concreto la estelar jornada del sábado y más aún, la de unos memorables e incombustibles The Who! 

Fotografía: Dena Flows  

Autor: Eneko Mañeru

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